Soluciones Tesei

Es la presencia mayoritaria de sustancias básicas (alcalí) sobre una superficie.
Es lo contrario a lo ácido. Provoca daños en las pinturas que se aplican posteriormente a esa condición y también en aquellas aplicadas con anterioridad.

En los esmaltes sintéticos por ejemplo, produce una reacción denominada saponificación, es decir, lo transforma en un jabón soluble en agua y puede comprobarse aplicando un trapo húmedo sobre el área afectada, adsorbiéndose el color original en el género.

Se encuentra presente en las mezclas cementicias (cal, cemento y arena) cuyos componentes son de naturaleza alcalina. Por estas razones, cuando se realizan trabajos nuevos o de reparación, deben cumplirse los plazos necesarios para el fraguado completo y la eliminación total de la humedad.

Solución:
Aplicar una solución de ácido muriático al 10/20% con cepillo, dejando actuar 30 minutos y enjuagar con abundante agua.
Comprobar el estado de la superficie con papel pH hasta lograr la neutralidad (pH7). Si continúa alcalina, deberá repetirse la operación hasta obtener un valor de pH entre 7 a 8. Una vez seca y neutra, pueden aplicarse los productos para el pintado.

Cuando las superficies presentan burbujas o áreas englobadas, estamos en presencia de un problema de adherencia.
Las razones pueden ser múltiples:

• aplicación de pinturas con las superficies calientes, lo que provoca secados prematuros, falta de nivelación y adherencia y ampollado posterior.
• aplicación de pinturas sobre superficies húmedas
• exposición de pinturas de base acuosa a severos índices de
humedad antes que ésta hubiera secado correctamente.
• aplicación de pinturas sobre superficies con suciedad,
polvillo de lijado, etc.
• aplicación de pinturas sobre fondos, masillas o enduidos que no han
secado correctamente.

Solución:
Si bién se pude eliminar solo el área comprometida y repararla, es riesgoso realizar esta última alternativa ya que no tendremos la certeza que ante una nueva película de pintura se repita el mismo problema.
Se sugiere solucionar los problemas de base y eliminar las pinturas hasta llegar a la superficie de origen.

La presencia de humedad pluvial y ambiental es la causante de la formación de óxido pero en realidad no solo sobre el hierro o acero sino también en todos los metales conocidos y empleados en la construcción, aunque el óxido férrico es el más habitual.
La duración del proceso y el deterioro de la pieza dependerán de la permanencia de la capa de humedad sobre la superficie.
La corrosión atmosférica se clasifica en:

Seca: Se produce en metales que tienen una energía libre de formación de
óxidos negativa.

Húmeda: a través de la humedad atmosférica y aumenta cuando los valores son superiores al 70%.
Por mojado: Se origina cuando se expone al metal a la lluvia o a otras fuentes de agua.

Solución:
En superficies nuevas de hierro o acero: debemos lijar y aplicar Desoxidante, Fosfatizante. Luego aplicar Antióxido o Convertidor de Oxido. En superficies oxidadas o corroídas, debe eliminarse el óxido completamente por medios mecánicos o arenado y aplicar Antióxido al Cromato o Convertidor de Oxido. Finalmente debemos completar los esquemas de pintado según requerimientos.

Representa defectos diversos que pueden resumirse en las siguientes causas:

  • La aplicación de pinturas extremadamente rígidas y duras, sobre películas más blandas y flexibles.
  • La falta de lijado entre productos
  • La ausencia de fondos cuando se aplica en forma directa un producto de terminación, especialmente sobre maderas.
  • Aplicaciones prematuras de lacas, esmaltes o látices sobre fondos, masillas o enduidos que aún no han cumplido con los tiempos adecuados de secado.
  • El empleo de productos de baja calidad que no disponen de flexibilidad y adherencia sobre los productos o sustratos a pintar.
  • La aplicación de espesores muy finos del producto final, aplicado en amplias extensiones o cuando éste se diluye en exceso.
  • La aplicación de productos en condiciones de muy bajas temperaturas con presencia de clima ventoso que provoque que el látex o productos de base acuosa, sequen prematuramente.

Solución:
Eliminar por completo las pinturas anteriores en mal estado hasta llegar a la superficie original y, dependiendo de la superficie (madera, metales, mampostería) se implementarán los esquemas de pintado adecuados para cada caso

Desprendimientos de polvillo de las superficies pintadas. Se pueden dar por distintos motivos, desde la aplicación de productos de baja calidad y en pinturas con alto grado de envejecimiento.

También en aquellas aplicaciones sobre superficies que no hayan sido fijadas, especialmente si las superficies son muy absorbentes. Por último, en la exposición de productos al exterior como los epoxies donde en breve tiempo a la intemperie presentan este tipo de comportamiento, si bien no pierden sus propiedades.

Solución:
Se recomienda limpiar la superficie cepillando o hidrolavando a alta presión, si la superficie y el área a tratar lo permite. Se deberá disponer de una superficie limpia y exenta de polvo.

En mampostería, puede aplicarse Fijador al aguarrás. Realizar un ensayo previo diluyendo 1:1 con aguarrás debiendo obtener, luego de haber secado el fijador, un producto con brillo mate.

Si quedara brillante, es índice que debemos seguir agregando aguarrás hasta obtener la condición de brillo mencionada.
Si fuera un producto sintético envejecido, eliminaremos el polvillo por lijado y aplicaremos 2 a 3 manos de Esmalte Sintético.

Se presentan como la manifestación de diferentes tipos de vicios constructivos. Podemos citar las micro fisuras o mapeado de revoques cementicios: Se inician en la etapa previa de aplicación de revoques sobre superficies muy absorbentes (ladrillos, bloques, etc). Si el operario la moja deficientemente; ésta “captura” parte del agua de los morteros posteriores, generando secados prematuros de los revoques, menor adherencia y la aparición de las micro fisuras que pueden ser lineales (líneas cortas y serpenteantes) o en red (mapeado).

Solución:
Cuando las rajaduras presentan un ancho de 1 a 2 mm es posible, con una muy buena limpieza previa (hidrolavado o cepillado) solucionar el problema aplicando productos elastoméricos, la primera mano diluida 20-30% con agua y luego sin diluir hasta nivelar la superficie.

Cuando se presentan fallas en la estructura de casas, edificios, pisos, piscinas, etc., se producen roturas lineales, habitualmente de gran tamaño (superiores a los 2 mm), el primer paso es profundizar las grietas para favorecer el ingreso de productos elásticos.
Es muy importante que las paredes de las rajaduras queden completamente limpias para evitar problemas de adherencia de los productos posteriores.

Aplicar en primera instancia, un producto elastomérico 1:1 diluido con agua y rellenarlas con una mezcla de 70% del producto con un 30% de arena de agua dulce, limpia, seca y tamizada hasta enrasar. En exteriores, se completa el esquema con 2 a 3 manos de productos específicos para frentes o muros.

Las coníferas como los pinos, los abetos y los cedros son las especies mas usadas y suelen distinguirse por ser muy resinosos, pero también son maderas elegidas por insectos xilófagos para alimentarse y vivir en ellas, también los hongos. Estas resinas son combustibles y son disueltas en alcohol industrial o solvente y aparecen más comúnmente en la superficie ante la presencia de altas temperaturas y humedad ambientales.

Solución:
Deberá eliminarse la resina de la superficie de la madera por frotado, especialmente en nudos, con aguarrás mineral, alcohol o solvente industrial. Luego aplicaremos Preservador Curador para evitar el ataque biológico. Si se decide el uso de productos transparentes, deberá pintarse una primera mano muy diluida para lograr penetración en la madera.
En esquemas con color, aplicaremos Fondo Blanco y luego se completará con los esquemas de pintura para cada caso.

El ingreso de humedad en superficies de mampostería y hormigón, especialmente en aquellas que involucren dentro de su masa estructural, varillas o estructuras de acero o hierro, producen mecanismos progresivos de oxidación sobre éstas. Si no se detecta y repara rápidamente, se agrava el proceso de oxidación y la propia humedad comienza a arrastrar el óxido y en un breve período de tiempo aparecen en la superficie manchas amarronadas rojizas. Cuando el problema se extiende considerablemente sin resolverlo, se produce un estado de corrosión donde el volumen del hierro o acero aumenta y pueden ocurrir desprendimientos del propio revoque o hinchado de superficies como el yeso.

No solo los problemas son por falta de  impermeabilidad de las superficies, este fenómeno puede provocarse también por desperfecto de un caño roto de agua, humedad proveniente de cimientos, etc.

Solución:
Es imprescindible detectar y reparar los ingresos de agua pluvial. Si se detectan rajaduras, deberán abrirse para favorecer el ingreso de productos elastoméricos.

En los casos de rotura de caños o humedad de cimientos deberán repararse previamente las fallas. Es necesario, dejar secar las superficies antes de pintar. En primer término deberá verificarse la neutralidad de la superficie. Posteriormente se deberá cepillar el polvillo y lijarla.

Las manchas deberán cubrirse con productos sintéticos para evitar la migración por mojado del óxido a capas superiores.

Se da cuando el producto final aplicado se levanta por sectores pequeños, aunque a veces, de modo general.
Estas películas tienen forma de “hojas” y pueden ser parte de la última aplicación o de capas anteriores. Sin dudas que se trata de un problema de adherencia pobre de la o las películas precedentes.

Una deficiente preparación de la superficie puede representar la causa del problema. Superficies o pinturas poco firmes o entizadas, la falta de limpieza y lijado de la superficie anterior, la incorrecta eliminación de los polvillos de lijado, la ausencia o el inadecuado empleo de fijadores o la aplicación de éstos sobre superficies húmedas o productos de terminación de baja calidad son algunas de las causas frecuentes que conducen a estos resultados.

Solución:
En estos casos deberemos eliminar por completo las pinturas anteriores en mal estado y reparar, siempre, si hubiera presencia de humedad residente.

Si bien pueden realizarse trabajos menores, eliminando solo el área más comprometida y repararla, es riesgoso realizar esta última alternativa ya que no tendremos la certeza que ante una nueva película de pintura se repita el mismo problema. Por ello sugerimos solucionar los problemas de base y eliminar las pinturas hasta llegar a la superficie de origen. También deberá acentuarse el procedimiento y la aplicación de los pre-tratamientos.

Dilatación retrasada del yeso, provocada accidentalmente en su preparación previa. Se trata de una técnica artesanal donde intervienen el yeso, cemento y cal en ocasiones, y que su combinación permite obtener un producto de mayor dureza, según la fórmula empleada.

A estos componentes se le agrega agua y se establece un proceso de batición lento para lograr la formación de cristales en la búsqueda de una consistencia homogénea.

En el período de mezclado suelen provocarse errores que se verán reflejados a la hora de pintar. Si se rompen los cristales por fallas en la batición o el intento de recuperación del yeso endurecido, que se agrega a la batea principal, representan las principales causas de la dilatación retrasada de la mezcla original.

El empleo de fijadores de base acuosa provoca el hinchado del yeso y figuras en relieve como “caminitos de hormigas” y otras formas comunes y tradicionales para estas patologías.

Solución:
Sobre superficies en buen estado es necesario la aplicación de Fijador al Aguarrás Al emplearlo, es imprescindible realizar una correcta aplicación. Por eso, comenzamos realizando un ensayo previo diluyéndolo con aguarrás mineral 1:1. Lo pintamos sobre un área pequeña y esperamos que seque. Pasado ese lapso el producto deberá contar con brillo mate. Si presenta brillo, deberá aumentarse el porcentaje de aguarrás, hasta conseguir la condición precedente.

La aparición de estos organismos se debe a las altas concentraciones de humedad en áreas determinadas, sumada a temperaturas de rango medio. Ambas favorecen para que puedan anclarse a la superficie, esté pintada o no.

En interiores, los ambientes mas críticos son los baños y las cocinas donde se emiten vapores de agua a temperatura. La baja ventilación de los ambientes y los sistemas de calefacción por infrarrojos aumentan el riesgo.

En exteriores la presencia de moho y verdín son favorecidas por aquellas superficies con orientación al sur y también las que durante el día reciben pocas horas de luz solar.

Solución:
Las pinturas antihongo son soluciones preventivas pero requieren la erradicación completa de las colonias por tratamientos anteriores. La aplicación de fijadores en los cielorrasos es nocivo y favorecen la formación.

Debe realizarse un lavado con una solución al 15/20% de agua lavandina a través de un cepillo, con un enjuague y secado posterior, para luego comenzar con la aplicación de los productos respectivos. Tenga en cuenta que no siempre los hongos y microorganismos son visibles, por eso, es conveniente realizar la aplicación de soluciones de lavandina siempre, a modo preventivo.

Comúnmente se deposita en las áreas superiores de muros, paredes y principalmente en los cielorrasos. Pintar sin eliminar estos contaminantes provoca la aparición de manchas amarronadas que se presentan como una prueba difícil de resolver.

Solución:
La eliminación de estos contaminantes pueden realizarse de manera sencilla a través de la aplicación de una solución de detergente neutro y un cepillo suave que permita accionar sobre la superficie de manera eficaz. Enjuagar los restos del lavado con agua y dejar secar. Posteriormente emplear Látex para Cielorrasos sin fijadores previos.